miércoles, 31 de mayo de 2017

Este sabor de lágrimas, Julia Prilutzky Farny


Este sabor de lágrimas
Gris y más gris. No estás, y yo estoy triste
de una tristeza apenas explicable
con palabras, y de una imperturbable
soledad, que por ti nace y existe.

Siempre de gris, mi corazón se viste:
polvo y humo, ceniza abominable,
y la envolvente bruma irrenunciable
que estaba ayer. Y hoy. Y que persiste.

Gris a mí alrededor. Contra mi mano
la nube espesa se va abriendo en vano
porque el fuego que soy, no está encendido

y hay niebla en lo que miro y lo que toco.
Ah, yo no sé... Tal vez te odio un poco
porque está gris, y llueve, y no has venido.


Foto/Arte: Paul Apal'kin

Sobre días nublados…


Sobre días nublados…

¿Qué tienen los días nublados que nos hace reflexionar? He estado pensando y creo que he llegado a la conclusión de que es injusto encasillar a los días repletos de nubes en un sólo significado y un sólo sentimiento, pensando mucho al respecto me he dado cuenta de que hay una infinidad de ellos, por ende me he dado a la tarea de enlistar algunos de los tipos de días nublados, helos aquí:
Días nublados que son totalmente blancos, son esos tan aburridos que provocan deseos de irse a dormir y despertar hasta un siguiente día menos soso. No es el clima en sí, es simplemente que el ambiente se tiñe de un sentimiento ligero de desesperanza, todo parece cansino, sin sentido, sirven en realidad para dejarse arrullar por un sueño pesado y olvidarse de todo lo demás.
Días nublados grises que despiertan melancolía y abren paso a la nostalgia y la tristeza. Esos que son tan comúnmente descritos por aquellos sensibles que relacionan un día sin sol con las susceptibilidades de su corazón.
Días nublados fríos que suelen alejar a la gente de las calles refugiándolas en casa, aquellos que pueden bien ser acogidos como una buena oportunidad para tirarse sobre un mullido sofá con una taza de chocolate caliente acompañada de un maratón de películas, o como momentos de inexorable desolación que se interpretan como instantes a solas para reflexionar sobre la vida y el sufrimiento que esta representa. En realidad el clima tampoco tiene una gran influencia, el frío del que se habla se refiere más bien al hielo que hay en el corazón.
Días nublados que pueden llegar a ser cálidos si se buscan abrazos, caricias, apapachos y cualquier muestra de afecto, son un gran pretexto para hacer el amor, para perderse en el cuerpo de una persona que se ama e intimar más allá de los límites corpóreos. A veces, con la cotidianidad, se olvida de lo importante que es el contacto visual, el perderse en la mirada y el suspiro y el aliento del otro, combinar la esencia propia con una ajena; el instinto animal es desplazado por el humano, hay tiempo después de todo, a diferencia de un día normal.
Días nublados que instan a la bohemia y a la poesía pues cargan la atmósfera de inspiración; son perfectos para salir al pórtico acompañado de una guitarra o un buen libro; aquellos que ayudan a crear cosas nuevas, ya sean canciones o versos, frases o palabras, ¡incluso escritos sobre los días nublados! Puedo pensar que los más grandes artistas iniciaron su obra maestra con la chispa de un día nublado.
Días nublados que fungen como preludio a la lluvia, son aquellos en los que personalmente no consigo dormir y me preparo para una noche de tormenta incesante y escandalosa. Odio las noches de agua, el insomnio llega a acogerme en sus brazos y me mantiene despierta en medio de la angustia tan sólo esperando por los primeros rayos de sol para asomarse por mi ventana; en rachas realmente malas, esos días nublados se tornan en semanas y al amanecer, tormenta tras tormenta, sigue lloviendo… o sigue nublado.
Sin embargo también existen los días nublados más brillantes, aquellos que ocultan tras la espesa masa grisácea de nubarrones, un exquisito arcoiris. Los rayos de sol pueden ser percibidos entre nube y nube, claro, si se presta atención, y es entonces cuando uno se da cuenta de que tras todo aquello que parece gris, confuso, aburrido o desesperante, siempre existe un atisbo de luz que tarde o temprano llegará.
Ahora bien, para responder a la pregunta planteada al principio: ¿qué tienen los días nublados? Pues bien, me parece que son como un botón de regreso a la realidad; por lo menos en la vida citadina solemos encontrarnos demasiado absortos en nuestras ocupaciones diarias, vamos de un lado al otro sin chistar, sin detenernos a pensar o reflexionar, sin darnos un tiempo para nosotros mismos. Cuando llega un factor externo, casi tan voluble como el ser humano, como es el clima, entonces la vida parece detenerse y nos vemos obligados a cambiar de plan, regresamos al refugio hogareño en busca de confort mientras pasa la lluvia y es cuando los sentimientos afloran, la inspiración llega, los sueños se hacen más lívidos y las necesidades básicas se convierten en prioridad.
Diría pues que un día nublado puede adquirir mil significados distintos, es justo decir que es tan sólo un reflejo del alma, esa es la diferencia entre los días con cielos atiborrados de nubes y los días llenos de sol, los días nublados son como el alcohol: no ocultan nuestra personalidad, la revelan, derriten las máscaras y disfraces que nos hayamos colocado encima y dejan salir aquello que hemos reprimido dentro.

katharsis

Antonello Venditti- Alta Marea (testo)


Autostrada deserta, ai confini del mare,
senti il cuore più forte di questo motore,
sigarette mai spente, sulla radio che parla
e io che guido seguendo le luci dell'alba.
Lo so, lo sai, la mente vola,
fuori dal tempo e si ritrova sola,
senza più corpo ne prigioniera, 
nasce l'aurora.
Tu sei dentro di me come l'alta marea,
che scompare e riappare portandomi via,
sei il mistero profondo, la passione, l'idea,
sei l'immensa paura che tu non sia mia.
Lo so, lo sai, il tempo vola,
ma quanta strada per rivederti ancora,
per uno sguardo, per il mio orgoglio, 
quanto ti voglio.
Tu sei dentro di me come l'alta marea,
che riappare e scompare portandomi via,
sei il mistero profondo, la passione, l'idea,
sei l'immensa paura che tu non sia mia.
Lo so, lo sai, il tempo vola,
ma quanta strada per rivederti ancora,
per uno sguardo, per il mio orgoglio,
quanto ti voglio.
Per dirti quanto ti voglio.
Per dirti quanto ti voglio.
Per dirti quanto ti voglio.

martes, 30 de mayo de 2017

Alfonsina Storni, Un día...

"Andas por esos mundos como yo;
no me digas que no existes,
existes, nos hemos de encontrar."



Un día...
Andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes
por los caminos echaremos a andar.

No nos conoceremos, distantes uno de otro
sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
Diremos, el camino volviendo a desandar.

Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto... cuando ocurra, si ocurre,
¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?

Alfonsina Storni

Hafiz, Hafez de Shiraz

Ve a dar un paseo, si no está muy
oscuro.
Toma un poco de aire fresco, intenta
sonreír.
Di algo amable
a un extraño digno de confianza, si ves
a alguno pasar.
Ejercita siempre la complicidad de tu
corazón.
Hasta podrías intentar algo verdadero
a lo largo de este camino:
Toma en tus brazos a tu esposa o
amante
De la forma en que lo hiciste cuando se
conocieron.
Deja que la ternura emane de tus ojos
De la misma forma en que el Sol mira
fija y cálidamente hacia la tierra.
Juega con algunos niños.
Extiéndele la mano a un amigo.
Canta algunas pícaras canciones a tus
mascotas y plantas
¡Por qué no dejar que se embriaguen y
enloquezcan!
...............................................................
Susurra, “¡Te amo! ¡Te amo!”
A todo el loco mundo.
Dejemos de leer acerca de Dios
Nunca lo vamos a entender.
Levántate, agita tus puños,
Amenaza y advierte a todo el Universo
¡Que tu corazón no puede seguir
viviendo
Sin amor verdadero!

Gustavo Cerati - Sal



Un compas de luz 

el faro dibujo en el mar 
con un beso azul 
la espuma se convierte en sal 
Sirenas e hipocampos 
con su canto nos encantaran 
oh oh oh 

Si esperamos juntos 

mareas altas bajaran 
y cuando seamos uno 
tal vez nos vengan a buscar 
por los juegos de Neptuno 
el viento se enredo en el mar 
oh oh oh 

Son los juegos de Neptuno 

quien sabe cuanto habra que remar 
oh oh oh

lunes, 29 de mayo de 2017

domingo, 28 de mayo de 2017

Pedro Salinas, "Largo lamento"

"Sólo muere un amor que ha dejado de soñarse." 


PEDRO SALINAS
Largo Lamento (1975)

No rechaces los sueños por ser sueños.

Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.

La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.

La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
«Yo soy el sol, los cielos, el amor».
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.

Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.

Foto/Arte: Paul Apal'kin es un fotógrafo ucraniano (nacido en 1987, vive en Zaporiyia) cuya obra principal es el retrato, tanto clásico como conceptual.

La suma de los días, Isabel Allende

Foto/Arte: Christian Schloe

"Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro"
La suma de los días, Isabel Allende 

Curtis Stigers - I Wonder Why

sábado, 27 de mayo de 2017

"Pasaje Güemes"

El creador de Rayuela vivíó enamorado de esa galería, en el centro de Buenos Aires.
La que hoy parece una simple galería comercial es en realidad la protagonista de uno de los cuentos de Cortázar: "El otro cielo".
También conocida como "Pasaje Güemes", une mediante una peatonal interior las calles Florida y San Martín, en pleno corazón del centro porteño.
Se trata de un edificio art nouveau, considerado como el primer rascacielos construido en Buenos Aires, en 1915. El creador de Rayuela vivíó enamorado de esa galería, desde la que puede verse toda la ciudad desde arriba.
Solía recorrerla y pasar largas horas allí. Hasta llegó a enlazarla con la Galería Vivienne de París en el último relato del libro "Todos los fuegos el fuego".
El protagonista del cuento vive entre dos cielos: el de Buenos Aires de 1945, en plena Segunda Guerra Mundial, y aquel universo parisino de fines del siglo XX. Los dos mundos se cruzan, en un juego permanente entre ficción y realidad.

Julio Cortazar 

viernes, 26 de mayo de 2017

David Bisbal - Esta Ausencia



Despertar en el frio abismo de tu ausencia
es rogar por las horas perdidas en mi habitacion
recordar cada lagrima que fue tan nuestra
me desangra el alma, me desangra el alma
Es andar el sendero que escribimos juntos
es tocar un silencio profundo en el corazon
escapar por las brechas de un amor profundo
es mentir de nuevo por negar tu ausencia
Coro:
esta ausencia tan grande
tan dura, tan honda
que quiebra en pedazos
mi razon.
Esta ausencia desnuda
de dudas y sombras
me clava tu amor
Esta ausencia que duele 
en el fondo del alma
que quema por dentro 
mi sueño y mi calma
Coro 2:
esta ausencia de hielo
de piel, de silencio
que corta las horas sin piedad
Esta ausencia infinita 
de noches y dias
no tiene final
Fue tan facil decir 
que el adios sanaria
las espinas clavadas 
en tu alma y la mia
Esta ausencia me grita
que se acaba la vida
porque no volveras, volveras.
Ya lo ves, tu partida no condujo a nada
porque nada hace el tiempo a la sombra de mi soledad
ya lo ves, derrotado y sin hallar la calma
que daria por verte y olvidarlo todo.
(coro)
Esta ausencia me grita
que se acaba la vida
porque no volveras
Y me desangra tu partida
y tu recuerdo hace temblar mi corazon
como olvidarte si no quiero 
porque es que amor sin ti yo muero
(coro 2)
Esta ausencia me grita
que se acaba la vida
porque no volveras, no volveras, volveras
tani

Poema 10... Hemos perdido aún este crepúsculo... Pablo Neruda


Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Chavela Vargas y Frida Kahlo, una amistad bañada de erotismo

Chavela Vargas enamoró a Frida Kahlo con su magnetismo erótico y vivieron juntas durante un año.


27/04/2013 - Ángela Muñoz La artista mejicana, Chavela Vargas, hizo pública su orientación sexual en un momento en el que salirse del estereotipo de mujer de casa era motivo para ser repudiada. Entre las mujeres que sucumbieron a sus encantos se encuentra la gran pintora mexicana Frida Kahlo.
Chavela vivió con el matrimonio de Frida Kahlo y Diego Rivera durante un año, en la residencia de Coyoacán, donde cosecharon una gran amistad. La veracidad sobre si mantuvieron una relación sentimental no está clara, a pesar de las conocidas infidelidades de Frida y Diego. El matrimonio de ambos pintores de reconocido prestigio fue tortuoso, llegando a separarse y volviéndose a casar al año de la ruptura.
Estos hechos sembraron el mito del amor apasionado y la imposibilidad de estar separados que caracteriza la relación del pintor muralista y de una de las figuras de mayor prestigio de la cultura mexicna. A Frida se le ha relacionado con otras mujeres, algunas de ellas conocidas mundialmente como María Callas o la pintora Georgia O'Keefe.
La admiración que sentían Chavela y Frida por la otra es innegable. Algunos escritos muestran esta devoción y siembran las dudas sobre la relación que mantenían. Frida escribió una carta al poeta Carlos Pellicer en la que anuncia que conoció a Chavela a la que define como "extraordinaria, lesbiana, es más... se me antojó eróticamente".
La pintora continúa confesando que aunque no sabe si Chavela sentía lo mismo, si se lo pidiera "no dudaría un segundo en desnudarme ante ella. Cuantas veces no se te antoja un acostón y ya. Ella repito es erótica. Acaso es un regalo que el cielo me envía". En otro de los escritos, Frida aseguraba a la cantante que solo vivía "para Diego y para ti".
Por su parte, Chavela declaró en una entrevista que ambas pensaban "las mismas cosas y queríamos que el mundo fuera como nosotras lo soñábamos". A la hora de definir a Frida lo hace con las siguientes palabras: "Ella era fuerte, yo era fuerte, Parecía una potranca también, como yo. Ella estaba postrada en la cama, o en la silla, pero no me refiero a eso: digo que su pensamiento no se podía doblegar".
La artista mexicana no duda en reconocer que la pintora era "un ser extraordinario" y que le "enseñó muchas cosas, y sin presumir de nada ¡agarré el cielo con las manos, con cada palabra, cada mañana!", como declaraba Chavela al diario mexicano La Jornada. La amistad entre ambas mujeres comenzó cuando Chavela acudió a una fiesta organizada por Frida, en un ambiente que le impresionó y donde vio por primera vez a la pintora, inmóvil en la cama.
Entre las anécdotas que Chavela recuerda sobre su estancia en casa del matrimonio se encuentra el día en que León Trotsky llegó a la casa y ella anunció al invitado como "un viejo peludo", ya que nunca había oído hablar de él. La artista costarricense nacionalizada mexicana recuerda que así pasó parte de su vida, "entre esos sueños, que es cuando se sueña soñando".

jueves, 25 de mayo de 2017

Luis Miguel - Ayer



Hoy en un sueño te encontré
Como un loco te bese
Y estrenamos nuestro amor
Hoy lejos de la realidad
Conocí la eternidad
En un abrazo tuyo
Como me duele saber
Que esto es algo que solo soñé
Nos desgarramos de placer
Una promesa quedo
Nos juramos lealtad sin testigos
Comprometimos el alma
Hoy me doy cuenta que te ame
Que mi vida la deje
En un sueño que soñé
Ayer ayer
Como me duele saber
Que esto es algo que solo soñé
Nos desgarramos de placer
Una promesa quedo
Nos juramos lealtad sin testigos
Comprometidos
Tu y yo unidos
Comprometimos el alma
Hoy me doy cuenta que te ame
Que mi vida la deje
En un sueño que soñé
Ayer

Luis Miguel - Nada es igual



Duérmete aquí, sueña por mí
que yo te amaré
hasta el final del tiempo
besarte así con tanto amor
ya mi vida no es igual
si a mi lado tú no estás
Nada es igual sin tí, no es igual
no soy nadie sin tu amor
nada es igual, ni el cielo ni el mar
todo cambia de color si no estás cerca
vuelve pronto a mí que no sé vivir sin ti
Quedate aquí cerca de mí
sé que tu serás la dueña de mis sueños
verte reír, amar y seguirte amando
nada es igual si a mi lado tú no estás
Nada es igual sin tí, no es igual
no soy nadie sin tu amor
nada es igual, ni el cielo ni el mar
todo cambia de color si no estás cerca
vuelve pronto a mí que no sé vivir sin ti
Por eso háblame, llévame
déjame sentir
por eso ámame
que la puerta queda abierta
hasta que vuelvas a mí
yo aquí esperaré por ti
Nada es igual sin tí, no es igual
no soy nadie sin tu amor
nada es igual, ni el cielo ni el mar
todo cambia de color si no estás cerca
vuelve pronto a mí que no sé vivir sin tu...amor


Rumi

"No estás hecho de agua y tierra.
No eres de este universo giratorio.
El cuerpo es un río 
y el Alma es el agua de la vida 
que corre por él; 
pero, donde estás, no eres consciente de nada de eso"
Rumi

miércoles, 24 de mayo de 2017

Te Extraño - Abel Pintos



Suelo detenerme frente a algún espejo 
porque en el reflejo siempre estas ahí. 
Suelo andar de noche como un vagabundo 
Naufragando ciego en este mar profundo 
de sentirte tanto y no tenerte aquí. 

Te extraño y me siento solo sino estas conmigo 
Aunque vas prendida en todos mis sentidos, 
todos los rincones de mis pensamientos. 

Te amo, con la vida entera, con el alma mía 
segundo a segundo, te amo día a día 
en cada latido de mis sentimientos. 

Quiero que me entiendas todo lo que digo, 
quiero que lo escuches en esta canción. 
Todo lo que tengo todo lo que vivo 
ya no vale nada, no tiene sentido 
sino escucho el brillo de tu corazón. 

Te extraño y me siento solo sino estas conmigo 
aunque vas prendida en todos mis sentidos, 
todos los rincones de mis pensamientos. 

Te amo, con la vida entera, con el alma mía 
segundo a segundo, te amo día a día 
con cada latido de mis sentimientos. 

Ojala tu abrazo fuera un cielo eterno. 
Ojala mi mundo terminara en ti. 
Gracias a la vida y a Dios que te tengo 
y que puedo darte lo mejor de mí. 

Te extraño y me siento sola sino estas conmigo 
aunque vas prendido en todos mis sentidos, 
todos los rincones de mis pensamientos. 

Te amo, con la vida entera, con el alma mía 
segundo a segundo, te amo día a día 
con cada latido de mis sentimientos.

Carolyn Crane


"La mayoría de la gente cree que felicidad se trata en ganar algo, pero no es así. Se trata de deshacerse de la oscuridad que se acumula".
Carolyn Crane

martes, 23 de mayo de 2017

Poema de la despedida - José Ángel Buesa


Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado y loco,
Me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco,
Pero si sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo,
Y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiece a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.

Foto/Arte: Marcin Stawiarz

lunes, 22 de mayo de 2017

Rosana y Abel Pintos - Carta urgente



Hay cosas que te escribo en cartas 
para no decirlas, 
hay cosas que escribo en canciones 
para repetirlas. 

Hay cosas que están en mi alma 
y quedarán contigo cuando me haya ido, 
en todas acabo diciendo cuánto te he querido. 

Hay cosas que escribo en la cama, 
hay cosas que escribo en el aire, 
hay cosas que siento tan mías 
que no son de nadie. 

Hay cosas que escribo contigo, 
y hay cosas que sin ti no valen, 
hay cosas y cosas, 
que acaban llegando tan tarde. 

Hay cosas que se lleva el tiempo, 
sabe Dios a dónde, 
hay cosas que siguen ancladas 
cuando el tiempo corre. 

Hay cosas que están en mi alma 
y quedarán contigo cuando me haya ido, 
en todas acabo sabiendo cuánto me has querido. 

Hay cosas que escribo en la cama, 
hay cosas que escribo en el aire, 
hay cosas que siento tan mías 
que no son de nadie. 

Hay cosas que escribo contigo, 
y hay cosas que sin ti no valen, 
hay cosas y cosas, 
que acaban llegando tan tarde. 
Hay cartas urgentes 
que llegan cuando ya no hay nadie.

El Jardín De Las Delicias de Olga Orozco

Foto: Kerry Molly

¿Acaso es nada más que una zona de abismos y volcanes en
plena ebullición, predestinada a ciegas para las ceremonias de la
especie en esta inexplicable travesía hacia abajo? ¿O tal vez un
atajo, una emboscada oscura donde el demonio aspira la inocencia
y sella a sangre y fuego su condena en la estirpe del alma?¿ O tan
sólo quizás una región marcada como un cruce de encuentro
y desencuentro entre dos cuerpos sumisos como soles?
No. Ni vivero de la Perpetuación, ni fragua del pecado original,
ni trampa del instinto, por más que un solo viento exasperado
propague a la vez el humo, la combustión y la ceniza. Ni siquiera
un lugar, aunque se precipite el firmamento y haya un cielo que
huye, innumerable, como todo instantáneo paraíso.
A solas, sólo un número insensato, un pliegue en las membranas
de la ausencia, un relámpago sepultado en un jardín.
Pero basta el deseo, el sobresalto del amor, la sirena del
viaje, y entonces es más bien un nudo tenso en torno al haz de
todos los sentidos y sus múltiples ramas ramificadas hasta el
árbol de la primera tentación, hasta el jardín de las delicias y
sus secretas ciencias de extravío que se expanden de pronto
de la cabeza hasta los pies igual que una sonrisa, lo mismo
que una red de ansiosos filamentos arrancados al rayo, la
corriente erizada reptando en busca del exterminio 0 la salida,
escurriéndose adentro, arrastrada por esos sortilegios que son
como tentáculos de mar y arrebatan con vértigo indecible
hasta el fondo del tacto, hasta el centro sin fin que se desfonda
cayendo hacia lo alto, mientras pasa y traspasa esa orgánica
noche interrogante de crestas y de hocicos y bocinas, con
jadeo de bestia fugitiva, con su flanco azuzado por el látigo
del horizonte inalcanzable, con sus ojos abiertos al misterio
de la doble tiniebla, derribando con cada sacudida la nebulosa
maquinaria del planeta, poniendo en suspensión corolas como
labios, esferas como frutos palpitantes, burbujas donde late la
espuma de otro mundo, constelaciones extraídas vivas de su
prado natal, un éxodo de galaxias semejantes a plumas girando
locamente en el gran aluvión, en ese torbellino atronador que
ya se precipita por el embudo de la muerte con todo el universo
en expansión, con todo el universo en contracción para el parto
del cielo, y hace estallar de pronto la redoma y dispersa en la
sangre la creación.
El sexo, sí,
más bien una medida:
la mitad del deseo, que es apenas la mitad del amor.


Las Relaciones que funcionan

Las Relaciones que funcionan
(del Cap.5 de "El Buda en Tu Espejo" de W.Hochswender, G.Martin, T.Morino)

Amar a la gente y apreciar a la humanidad de manera abstracta es relativamente fácil. Sentir compasión por individuos concretos, amar a un solo ser humano, es mucho más difícil. Muchos hemos oído historias de individuos que apoyan causas sociales meritorias, quizás financiando organizaciones filantrópicas e incluso grupos sociales activos, mientras que en sus vidas privadas se caracterizan por la insensibilidad e incluso la crueldad con aquéllas personas más cercanas a ellos: Sin embargo, la misericordia por la humanidad en las enseñanzas budistas no es un simple idealismo: es algo por lo que nos esforzamos día a día.
Hemos dicho que la naturaleza de Buda vive en cada individuo y que la felicidad de cada uno radica en construir una personalidad interior sólida. Aunque el budismo es una poderosa herramienta para construir la fuerza interior, no se trata de una actividad solitaria. En cambio, la enseñanza budista demuestra que la interacción compasiva con los demás es el modo más satisfactorio de vivir en sociedad y, de hecho, es prácticamente un requisito previo a la iluminación.
Una persona sensata trata de llenarse de energía y sacar lo mejor de los demás. El humanismo del Sutra del Loto, la principal enseñanza para esta época moderna, se reduce a apreciar al individuo. Una persona que se encuentra en el estado de la budeidad respeta la individualidad de los demás, y desea que manifiesten también sus virtudes peculiares. El objetivo de la iluminación universal que propugna el budismo empieza, por lo tanto, con la apreciación de uno mismo, luego de los individuos que nos rodean y, por último, se amplía a todas las personas. En este capítulo se explica el modo de cultivar esta actitud y desarrollar relaciones satisfactorias.
Una cosa es cierta: todo el mundo mantiene relaciones. Hasta quienes llevan una vida monástica interactúan con otros monjes. Las relaciones de diversos tipos son una parte inevitable de la vida humana, más aún para la gente que vive la realidad diaria de la familia, las asociaciones y el trabajo. Pero más allá de todo esto, el deseo de compañía está fuertemente arraigado. Al buscar la felicidad personal, los seres humanos se guían por la búsqueda de relaciones duraderas que les llenen, especialmente las íntimas.
El tener relaciones satisfactorias e imperecederas contribuye en gran medida a la felicidad. Pero lamentablemente, las relaciones —ya sea con la familia, los amigos o los compañeros de trabajo— pueden ser, con demasiada frecuencia, una fuente de sufrimiento y dolor más que de alegría y satisfacción. O las relaciones que en un momento fueron satisfactorias no duran. Si hay tanta gente sincera y bienintencionada que emplea tanto esfuerzo y energía en buscar y cultivar relaciones, ¿por qué fracasan tantas?
Fracasan porque no tenemos la suficiente sabiduría para hacer que funcionen. Muchas veces, las entablamos por razones que no son propicias para que sobrevivan.



Todo depende de ti

El hecho de experimentar una relación de un modo positivo o negativo depende de ti —de tus propias creencias y actitudes. Al principio puede resultar difícil aceptar esta idea. Pero para desarrollar unas buenas relaciones primero debes aceptar toda la responsabilidad de tu vida y el papel que desempeñas en estas relaciones.
“Es difícil volar como un águila cuando estás rodeado de pavos”, reza una conocida pegatina de parachoques. El budismo enseña que el entorno de cada uno refleja su estado vital. Sugiere que si estás rodeado de pavos, es muy posible que en lugar de un águila pienses que, en realidad, eres un pavo. Y, por extensión, tu entorno es una granja de pavos. Ahora bien, el problema no es que los pavos que te rodean te impidan volar, sino que tú debes transformarte en el águila que deseas ser.
Como cada uno de nosotros es, al nivel más básico, un Buda, no tenemos ningún problema. No somos impuros ni estamos viciados. Lo que está viciado es nuestra mente, que no está iluminada. Pero no significa que la víctima tenga la culpa. Evidentemente, hay gente que se porta mal, haciéndote sufrir a ti o a otros. Sin embargo, no somos responsables del comportamiento de los demás, sino sólo de nosotros mismos. Cuando entiendas esto, te darás cuenta de que esta idea resulta liberadora: Como controlamos las elecciones que hacemos en nuestra propia vida, tenemos capacidad para hacer algo con aquellas relaciones que no nos llenan.
Nichiren enseñaba que el sufrimiento surge por “buscar fuera de nosotros” la causa o la solución a los problemas. El hecho de que seas tú quien sufre significa que es tu problema, y tú y nadie más que tú eres quien debe solucionarlo. Si esperas que otros cambien, puedes esperar mucho tiempo. Y sin embargo la gente hace extraordinarios esfuerzos por modificar el comportamiento de los demás para hacer que funcionen las relaciones. Pero al final esto es tan inútil como limpiar el espejo para limpiarte la cara. El espejo seguirá reflejando la misma imagen.
Mediante la práctica budista, empezamos a vernos mejor, quizás por primera vez en nuestra vida, con todos nuestros puntos débiles y fuertes. Día tras día, alcanzamos una comprensión cada vez más lúcida (aunque son muy comunes los momentos fugaces de auto comprensión repentinos e intensos) de que las relaciones que hemos entablado son el reflejo de nuestro propio estado vital. Es entonces cuando podemos embarcarnos en el proceso uniforme y duradero de desarrollar nuestra sabiduría y nuestra capacidad como seres humanos.
La clave para transformar las relaciones se basa en el proceso de transformarnos nosotros mismos. Como la única persona cuyo comportamiento controlas eres tú mismo, utiliza ese poder al máximo. Trabaja de dentro hacia fuera.
El budismo enseña que el origen de las actitudes o creencias falsas sobre uno mismo y los demás, que llevan a la miseria y el sufrimiento, puede encontrarse en los “tres venenos”: la avaricia, la ira y la insensatez.Concretamente, la ira, el veneno formado a partes iguales por arrogancia y egocentrismo, destruye las relaciones. El veneno de la ira provoca inevitablemente discusiones y conflictos entre la gente, ya sean individuos, grupos o naciones. La guerra tiene sus raíces en el veneno de la ira.
El budismo llama al yo envenenado, al egoísta arrogante y preocupado por sí mismo que todos llevamos dentro, el yo inferior. El propósito fundamental de la práctica budista es manifestar un yo superior o verdadero. La comprensión del propósito de las relaciones y la purificación personal de los tres venenos van de la mano.



La relación perfecta: Dos personas independientes que se unen

Un profesor budista explicaba una vez que existen tres fases en el desarrollo del carácter de los seres humanos: dependiente, independiente y contributiva. Por desgracia, la mayoría de las personas desconocen por completo el tercer estado vital, el contributivo (o interdependiente). Para ellos, sólo hay dos opciones, independencia o dependencia.
La independencia, el yo autónomo, puede ser un estado feliz porque tenemos el control, una condición necesaria para la felicidad. El yo fuerte y seguro, sin embargo, puede volverse arrogante y aislarse fácilmente. Ahora bien, la arrogancia y el compañerismo no casan bien. De hecho, es muy posible que una persona arrogante sea incapaz de mantener relaciones satisfactorias. Al contrario, estas relaciones terminarán casi siempre en conflictos y disputas.
Para la mayoría, la alternativa son las relaciones dependientes (o codependientes). La gente ofrece respeto y amor pero no lo hace de un modo libre: están llenos de ataduras. Se trata de un enfoque interesado. “Te amaré mientras me des lo que necesito”.
La vida con este tipo de relación sólo puede ser una veleta, con altibajos que te llevan del estímulo desenfrenado a la desesperación. Esto se debe a que tu felicidad depende del comportamiento de otra persona, de que evalúe si merece la pena amarte.
En cualquier situación, la felicidad no puede lograrse sin cierta sensación de control. El depender de otro para que valore si merece la pena amarte le da control a esa persona sobre tus emociones y autoestima. Hemos abandonado nuestra capacidad.